¿Para qué sirve Tony Blair?

17/Oct/2011

El País

¿Para qué sirve Tony Blair?

16.10.2011 Cuestionan su labor como enviado en Oriente Próximo
Jerusalén | ¿Para qué sirve Tony Blair? Cuando se formula esa pregunta a las autoridades palestinas y a diplomáticos europeos y rusos, hay dos tipos de respuesta: una que podría resumirse con la frase «para nada» y otra que vendría a definirle como «portavoz de los intereses israelíes». El gobierno israelí, en cambio, valora muy positivamente su trabajo como enviado especial del Cuarteto (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia y Naciones Unidas) en Oriente Próximo.
Han pasado más de cuatro años desde que Blair asumió la misión, justo el mismo día en que dimitió como premier británico, y no hubo cambios sustanciales ni en el proceso de paz ni en el bloqueo de Gaza.
Las primeras críticas a su trabajo surgieron durante la invasión israelí de Gaza entre el 27 de diciembre de 2008 y el 18 de enero de 2009. Mientras Gaza era bombardeada, Blair pasaba las fiestas de Navidad en una de sus residencias británicas. Y se dejaba fotografiar en la inauguración de un nuevo establecimiento del modisto Giorgio Armani en Londres. El mediador sólo llegó a sus oficinas en Jerusalén el 5 de enero, cuando la infantería israelí ya había irrumpido en la franja. Hasta ahora, Blair no ha visitado Gaza, lo que justifica por razones de seguridad.
El enviado especial del Cuarteto suele pasar una semana al mes en Jerusalén. No cobra por su trabajo, pero cuesta caro. Hasta este verano se hospedaba en el American Colony, el hotel más famoso y refinado de Jerusalén. Su suite (más de 400 euros por noche) y los alojamientos y oficinas de su docena de colaboradores ocupaban toda la cuarta planta del establecimiento, con un coste superior al millón de euros anuales. Los salarios de su escolta personal son retribuidos por los contribuyentes británicos, así como los más de 200.000 euros al año que el grupo de policías gasta en alojamiento y manutención.
«Tony Blair nos explicó en una ocasión que su misión no era política, sino humanitaria, y se dirigía a mejorar las condiciones de vida de los palestinos: reducción de controles militares en los territorios ocupados, más entradas de productos en Gaza y cosas por el estilo», comenta un portavoz de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). «Y para eso nos basta hablar directamente con los israelíes», añade el mismo portavoz.
La crisis definitiva llegó hace unas semanas, cuando los palestinos decidieron pedir a la ONU que les reconociera como Estado. Tony Blair hizo lo posible por frenar la iniciativa, sumándose a Israel y EE.UU. Fuentes diplomáticas señalan que también fomentó las divisiones en Unión Europea, para impedir que adoptaran una posición conjunta.
El comité central de la OLP llegó a plantearse pedir su dimisión, pero decidió esperar al desenlace ante la ONU. El País de Madrid